El Ser Humano

jueves, noviembre 23, 2006

Frankestein Educador


El presente texto esta centrado en la formación del educador y como este debe formar o crear un educando con saberes específicos y significaciones.
La labor del educador se puede comparar con el mito de Frankestein porque este ha de crear. Pero en este crear, se conjugan muchas variantes por el hecho de querer hacer de ésta creación un ser libre, o sea que éste pueda decidir o decir lo que quiere hacer o pensar.
El educador toma como creación la educación, en la cual dedica tiempo, dedicación y afecto, para lo cual entrega todo su ser en la misión de perfeccionar la obra que en este caso seria el alumno, pero al ver terminada su tarea no se conforma, quiere que ésta tome vida e iniciativa propia, para lo cual tendrá que pensar por sí mismo tomar decisiones, plantearse una visión de mundo, pero el creador se entristece por que en el fondo de su ser quiere que este le agradezca no por haberlo creado sino por que se reconocen como seres pensantes, pero la obra no siempre llega a esta solicitud.
El método educativo que utiliza éste educador es constructivista ya que desea que su creación sea capaz de construir su propio pensamiento, sea capaz de razonar, tomar decisiones, etc.
Nosotros como educadores creamos seres, desde la vida cotidiana nos proponemos construir un sujeto, que va sumando conocimientos, saberes, y en donde sin darnos cuenta se forma un ente a nuestra imagen y semejanza.
Frankestein, es finalmente el mito del educador, ya que como educadores creamos a seres que finalmente tienen impregnados nuestros pensamientos, y los saberes que les hemos entregados a lo largo de su escolaridad. Aquí también, nos encontramos con las distintas habilidades que debe tener la persona, o educador, para poder realizar este acto educativo, este debe poseer, las capacidades y las condiciones particulares para poder entregar la educación que debiera ser la correcta.
Para poder formar a un alumno de buena manera es necesario conocer todos los aspectos de este, informándose de su aspecto psicológico para ver cual aprendizaje será el más beneficioso para él, además de la construcción de objetos o dispositivos didácticos que son adaptados para el aprendizaje de estos. Pero aunque todo esto ya fuere conocido, y aunque hubiésemos tomado la medida de todas esas evoluciones psicológicas para comprender la forma de aprendizaje del alumno, y adquirido todos los conocimientos psicológicos y sociológicos adecuados, seguiría habiendo “algo” que entra en juego siempre, cada vez que un adulto se encuentra en el ámbito de educar; este “algo” que nos es develado, en el momento de estar educando al alumno, o creando los saberes que este debe poseer, tenemos la libertad de poder educar .
Finalmente, la analogía que se realiza con Frankestein es el que cada vez que educamos a alguien, siempre encontramos algo que es diferente en cada alumno, como lo son sus características personales, y sus pensamientos diferentes. Todo esto se conjuga en la tarea de crear y en algunas ocasiones ignoramos esto y se cree que los alumnos son un ente que podemos manejar a nuestra voluntad; pero esto no se da en la realidad, ya que todos los alumnos y el ser creado por el doctor Frankestein poseen habilidades y características diferentes que se impregnan desde el ámbito educativo, pero que al final serán todos distintos los unos de los otros.




KATHERINE CORDOVA
BARBARA PALOMINO
KARINA RAMIREZ
ELIZABETH UBEDA.

domingo, octubre 29, 2006

No existe una escuela que enseñe a vivir.

Todos hemos ido a escuelas, colegios y liceos para aprender y hacernos personas de bien -como muchos dicen- permaneciendo en estos por largos periodos. Pero nos hemos preguntado y cuestionado por qué y para qué nos educamos. La educación nace del seno de la sociedad, existe como una función espontánea del organismo social de un modo siempre nuevo y libre y a la inmersa complicación de la vida cultural. La escuela debe ser una comunidad crítica de aprendizaje. Comunidad como vínculo generado entre personas, reflexivo y discriminador del conocimiento y de la realidad. Debe transformar el mundo al servicio de auténticos valores sociales. (Texto de kant sobre la Educación).

Para Kant la educación es social, es de todos. La educación esta dentro de un contexto cultural, esta creada por y para los seres humanos. La educación como fenómeno cultural, está ligada al proyecto de humanización. Kant plantea que tenemos ciertas disposiciones, razón que nos permite buscar respuestas que nos lleven a ser seres humanos, construirnos a nosotros mismos como seres humanos. Tras la educación esta el gran secreto de la perfección de la naturaleza humana.

(Preguntas de clases) Pero, ¿Qué es ser humano en estos tiempos?, ¿Dónde esta la humanidad? Si los que matan a otros están en las mismas escuelas que los otros. Estos son los tiempos del “Todo Vale”, el hombre valora más el sentimiento por encima de la razón, es el tiempo del Yo, (de él yo antes que el todos). Se pierde la confianza de los proyectos de transformación de la sociedad, hoy es posible vivir sin ideales lo importante es conservarse joven, conseguir un trabajo adecuado, conservar la salud, tener dinero, poder, etc. Convivimos día a día con las guerras, la violencia que origina la sociedad, las injusticias-con tanta desigualdad en cuanto a las condiciones socioeconómicas-, el abandono que sufren las personas, y por que no decirlo, el abandono al que son sometidos los alumnos por parte de sus padres y de otros grupos primarios.(reflexión personal) Debemos mencionar también la responsabilidad que tienen los medios de comunicación, en la que se destaca la televisión como emisora de programación teñida de violencia y de la cual se le declara como fundamental inspiradora. Parece que no reconocemos que todo lo que necesitamos es amor. El ser humano implica la expresión plena de todo lo humano, el amor, los sentimientos, la preocupación por el otro, etc. Todos los padres desean entregar una buena educación a sus hijos, buscan “la mejor educación para ellos”. ¿Qué significa esto? ¿Será acaso que tengan una carrera brillante? Y si no lo logra ¿será una persona “bien educada”?. Sabemos que un titulo no garantiza que seamos mejores personas, y que la educación de hoy no hace descender los grados de barbarie de que es capaz el ser humano. Será porque en la escuela y en la universidad no se enseñan o no incluyen en sus planes de estudio asignaturas como “amarse los unos a los otros”, “el proceso de convertirse en persona”, “el arte de ser feliz”, etc. En la educación existen muchas fallas, pero y la educación que se recibe en la familia ¿Qué pasa con esta? Los padres dan todo a sus hijos al punto de ser sobre protectores, pero no les dan la capacidad de pensar por si mismos, independencia, capacidad de ser felices, de aprender a disfrutar, de tener sueños, deseos e ilusiones. Los sobreprotegen, los “sofocan” con cosas materiales y ¿de que sirve?, esto provoca que el niño termine por no desear nada ni saber lo que quiere. Se olvidan del otro como persona.

(Reflexión personal) Nosotras creemos que hacernos más humanos es la clave de la educación. También como próximas educadoras debemos reflexionar sobre que ser humano vamos a educar, convenimos en que debemos formar a hombres y mujeres más humanos y puedan lograr la felicidad. Debemos ayudar y hacer participes a los padres en el proceso educativo, que sean mejores, amorosos y responsables. El educador debe entender que lo que esta haciendo es formar personas y no simplemente ser un simple ejecutor de los planes y programas por el cual se rige la educación. Debemos saber si queremos ser agentes de transformación o de transmisión. Tenemos que abordar los factores que generan violencia, intolerancia y discriminación para que podamos hacer algo por modificarlos, por evitarlos, por suprimirlos. Una de las dificultades de la postmodernidad, es la democratización del sistema educativo, donde el educador es transmisor de saberes definidos, en donde se controla todo lo que se hace. Necesitamos autonomía en donde podamos trabajar todos por un bien en común como lo es la educación de nuestros niños, debemos construir instancias de colegialidad para que se puedan unir fuerzas en pos de una educación igualitaria y para el bien de la comunidad educativa. Tenemos que intentar conocer mejor al alumnado y los procesos de enseñanza y aprendizaje, y, al mismo tiempo, de entender la escuela y su entorno y hacerlos comprensibles a los demás para transformarlos.

(Texto de Kant sobre Educación) Según Kant por la educación el hombre ha de ser: disciplinado, tratar de impedir que la animalidad se extienda a la humanidad, la sumisión de la barbarie. Cultivado, porque la cultura comprende la instrucción y la enseñanza. Y prudente, ya que es preciso que el hombre se adapte a la sociedad humana para que sea querido y tenga influencia.

¿Es posible la educación después del genocidio?


El Dr. Heinrich Gross y el dictador Hitler, fueron personas que estuvieron estrechamente relacionadas con la matanza de personas. Pero antes de eso ello tuvieron una vida, fueron niños tuvieron la oportunidad de ir a una escuela, compartiendo con pares y profesores. No sabemos qué pasó en sus procesos educativos que los hicieron tener ideales tan individualistas y egoístas, es más llevaran consigo la destrucción y la muerte.

Para dar alguna clase de explicación pensamos o suponemos que el desarrollo educativo pudo haber sido conducido de mala manera. Por lo que podemos inferir que, la educación fue en base a la competencia, priorizando el éxito personal a costo de cualquier cosa, donde el individualismo era un fin, fin más bien personal que les permitiera hacer lo que ellos quisieran aunque rayara en la locura e inhumanidad, careciendo, entonces, de solidaridad, de verdad, tolerancia, justicia, Amor, y respeto por los otros, sobretodo por la vida de ellos.

De esta manera, pensamos que la educación recibida por estos sujetos no fue basada en la democracia, en el compartir ideas, en reflexionar, faltos de diálogos en conjuntos con profesores y alumnos, más bien sólo fueron a las escuelas a memorizar conocimientos, a saber metodologías de ciencia, donde lo único que unieron fue ciencia y el fin justifica los medios, seguramente estas escuelas querían abarcar solamente la razón, pero no aquella que nos lleva a pensar en el bien común sino a una razón particularmente egoísta, donde sus creencias se basaban en la economía, el poder sobre los demás teniendo como fundamento que lo que no te sirve se extermina, se asfixia. Esta educación quizás, no era explicita “mata”, “extermina”, pero al no estar volcada en entregar valores y tratar de conectarse con las personas, bastaba sólo que algo gatillara esa individualidad y en cierto modo la conectara con el “mal”. En el caso de estos sujetos su individualidad los llevó a luchar por ideas adversas al bien común, llegando así a liderar y crear delante de la gente fundamentos para su maldad, la cual en un silencio colectivo se mantuvo, de alguna forma, de acuerdo con esta masacre, ya que si bien estos fueron los que llevaban la delantera en ideas erradas, muchas personas aceptaban estos fundamentos y no hacían nada por detener lo que ocurría. Otros, que se opusieron fueron acallados o ridiculizados por los que tenían el poder.

Nosotras que estamos estudiando pedagogía en educación diferencial creemos en el cambio de las personas, pensamos que con una educación dirigida hacia el “alma” puede haber un cambio, para ello, es necesario lograr una comunicación con nuestros alumnos más allá de los conocimientos, no sería simplemente una conversación con un alumno, con un subalterno, sino de igual a igual reconociendo al otro como persona, con verdades, ideas y creencias particulares, y de ahí llegar al punto de respetar la diversidad, no las injusticias, porque podemos entender, por ejemplo, que no todos somos de la misma religión pero no por que el otro no pertenece a la mía lo elimino o lo increpo por ser diferente, pensamos que si las diferencias no afectan a terceros no tienen por que ser malas, quizás sean más contractivas porque podemos conocer gente de diferentes pensamientos pero conservando el respeto y la tolerancia en un clima democrático nada tendría que resultar fatal. Entonces, podemos afirmar lo que dijo, Juan Pablo II en discurso en la UNESCO, “la educación consiste en que el hombre llegue a ser cada vez más hombre, que pueda ser y no sólo tener más y que en consecuencia a través de todo lo que tiene, todo lo que posee, sepa ser más, no sólo con los otro sino para los otros.” De esta forma, adhiriendo valores trascendentes a nuestras prácticas profesionales y a nuestras vidas, podremos conectarnos, crear un ambiente donde nuestros alumnos se sientan persona, no por los conocimientos adquiridos o por lo que materialmente podrán conseguir, sino que sientan la necesidad de crecer espiritualmente para ser mejor.

Por lo tanto creemos que el mejor medio para comunicarnos es la comunicación, así como fundamenta Freire, P. (2003)” solamente el diálogo, que implica el pensar crítico es capas de generarlo. Sin él no hay comunicación y sin ésta no hay verdadera educación.” Por esto, creemos que la educación, que debemos practicar, no es imponer o depositar nuestros conocimientos y actitudes a nuestros alumnos como quien deposita un cheque a plazo en el banco, sino que mediante el diálogo poder lograr que nuestros alumnos lleguen a pensar y reflexionar de manera responsable y por sí mismos a cerca de lo correcto; que ellos, por medio de la educación lleguen a una maduración que les permita tomar conciencia de sus actos donde el otro sea respetado y reconocido como humano. También tenemos conciencia que no sólo con nuestros alumnos trataremos de comunicarnos mediante el diálogo, sino que también con nuestra familia, comunidad y toda clase de persona que nos rodee. Es importante recordar que muchas veces seremos la voz de nuestros alumnos, ya que por encontrarse en una realidad diferente a la nuestra en varias ocasiones podrán serán discriminados y pasados a llevar por gente que aún no conoce y no reconoce que todos somos parte de un todo, en el cual ninguno es igual al otro. Por lo tanto, “la educación tiene la responsabilidad de desarrollar tipos de inteligencia y carácter que puedan dirigir las fuerzas nuevas al bien, pues de otro modo llegarían a ser seguramente fuerzas de destrucción y desintegración” Dewey, J. (1961.Pág.:18)

“Es probable que la educación vaya mejorándose constantemente, y que cada generación

dé un paso hacia la perfección de la humanidad; pues tras la educación está

el gran secreto de la perfección de la naturaleza humana”

(Kant)

En base a esta idea de Kant, podemos decir que, éste creía que cada vez y con la educación, cada generación se iba hacer más y más perfecta, sin embargo eso no es lo que vemos en nuestros tiempos. Pues el hombre no se ha hecho mejor educándose con el pasar de los años.

Hoy es muy difícil encontrar personas, seres humanos con las características, que según el autor, la educación les debería proveer a estos. Las cuales son:

a) Disciplina. Esta tiene que impedir que la animalidad se extienda a la humanidad, tanto en el hombre individual, como en el hombre social. Así, pues, la disciplina es meramente la sumisión de la barbarie.

b) Cultura: Esta comprende de la instrucción y la enseñanza. Proporciona la habilidad, que es la posesión de una facultad por la cual se alcanzan todos los fines propuestos. Algunas habilidades son buenas en todos los casos; por ejemplo, el leer y escribir; otras no lo son más que para algunos fines, por ejemplo, la música. La habilidad es, en cierto modo, infinita por la multitud de los fines.

c) Civilidad: Es preciso atender a que el hombre sea también prudente, a que se adapte a la sociedad humana para que sea querido y tenga influencia. Exige ésta buenas maneras, amabilidad y una cierta prudencia, mediante las cuales pueda servirse de todos los hombres para sus fines.

d) Moralización: El hombre no sólo debe ser hábil para todos los fines, sino que ha de tener también un criterio con arreglo al cual sólo escoja los buenos. Estos buenos fines son los que necesariamente aprueba cada uno y que al mismo tiempo pueden ser fines para todos.

Como dijimos con anterioridad, en nuestros tiempos no es fácil encontrar personas con estas cualidades. Lamentable, hoy, estamos viviendo en una sociedad donde existe demasiada maldad, perversidad, etc; en la cual todos creen tener el poder y por ello se creen con la libertad de pasar por encima de los otros, como si esa otra persona fuera algo insignificante e inferior. Cuántas personas serán humilladas en un día, sólo por no poseer lo que otros tienen. Cuantos no serán discriminados, sólo por el hecho de que tiene capacidades distintas o diferentes a las de los “normales” y ¿qué es normal?..... Es, acaso, la sociedad que vive estresada, que corre de un lado a otro sin tener tiempo para más que producir. Tristemente eso se cree que eso normal. Entonces, para todos es normal y está bien todo lo que acontece por nuestros días; guerras donde mueren cientos y cientos de civiles entre ellos niños que apenas estaban conociendo en mundo, muriendo injustamente por ideologías, pensamientos o posturas distintas. Personas que mantienen cierta autoridad como, por ejemplo, el sacerdote director de un hogar de Rancagua que ultrajó a dos menores con deficiencia intelectual ¿cómo alguien que se educa puede hacer esto?

lunes, julio 03, 2006


La filosofía en la Educación
 
Hemos nacido para ser 
educados, educandos y educadores...   
 
Fermoso Paciano, 1987


Como seres humanos, a partir del nacimiento hemos formado parte de algo, de un todo estructurado que nos ha venido marcando algunas pautas de conducta que, de momento, no cuestionamos, únicamente seguimos.

La educación ha sido el medio por excelencia para contribuir al desarrollo del individuo en cada una de sus potencialidades, aclarando que la educación no se limita al marco institucional, sabemos que este proceso trasciende, va más allá de las aulas.

Inevitablemente, el individuo desde que nace y empieza a interactuar con los demás comienza un proceso de socialización, se integra o pertenece ya un grupo social que, en primera instancia, es la familia.

Este proceso de socialización no es suficiente, el hombre va a ir construyendo su propia esencia, es decir, ahora ha entrado en un proceso de formación humana que podemos llamar personalización. Para llevar a cabo éste es importante el medio educativo, ya que ayuda al individuo a descubrir, posteriormente, su base de su naturaleza espiritual.

La espiritualidad es exclusiva del hombre, es aquella cualidad que lo hace único, místico, inmortal, porque se fundamenta en un algo que no cambia, que es inmutable, válido para cualquier persona, independientemente del ámbito en el que se desarrolla. Esta idea responde a la posibilidad de establecer acciones universales que se dirigen a la formación humana en su esencia, es decir, el brindar al individuo la oportunidad y los medios para recorrer el camino de la perfección a través de la inteligencia y la voluntad, características básicas en un concepto de hombre.

No puede hacerse una separación tajante entre filosofía y educación, pues todo sistema de educación está basado en una filosofía de la vida, es decir, todas aquellas características dominantes de una civilización en todos sus aspectos, son parte de la herencia social para las próximas generaciones.

Planteado de esta manera el concepto de hombre, no se puede separar la educación de la filosofía, es el reconocimiento de la riqueza espiritual del ser humano que no deja de desvincularse de una realidad, de su propia realidad que se halla constituida por un cuerpo, no es sólo espíritu. Se ha desarrollado también dentro de un contexto histórico con una herencia social. A su vez, no podemos partir de un hombre estático, sino en constante cambio, evolutivo.



¿Cuáles son los fines de la educación?

[…] Hay que tomar conciencia de que preguntar por los fines de la educación, equivale, en el fondo, a inquirir por los fines de la vida. Lo cual comienza, desde luego, a poner oscuridad en el asunto, porque la noción de vida posee un contenido ambiguo, que apunta hacia muchas direcciones […]

1º La afirmación de que la vida carece de fines últimos que sean exteriores a sí misma, por lo cual la existencia humana, que es un crecimiento, a nada se subordina sino a un mayor crecimiento –la vida, a una vida más rica-. El universo, que es un universo dinámico, no se halla tampoco definitivamente hecho, sino que está en un proceso de construcción. […] La educación carece de fines, y que, por lo tanto, ésta a nada se subordina como no sea a una mejor educación.

2º La afirmación religiosa de que el hombre es hijo de la eternidad y en ella encuentra un sentido y su fin último […] Es una posición súpernaturalista, que afirma la idea de una realidad absoluta, inmutable y perfecta. La vida humana es una privación. Carece de sentido y valor en sí misma, sólo es un medio estimable en el grado en que se subordina al cumplimiento de lo absoluto y eterno. La educación es, por lo tanto, un proceso de desenvolvimiento limitado en conexión con un universo estático y definitivamente construido.

3º La afirmación de algunas modernas corrientes del pensamiento filosófico (M. Scheler, N Hartmann, etc.) según las cuales la realidad tiene muchas regiones con un modo peculiar de existencia (por ejemplo, el reino de los valores) que no se podrían cumplirse sin la cooperación del hombre. El sentido del hombre en el mundo se halla dado por su misión de realizar valores, lo cual hace que exista una dinámica correlación entre estructura metafísica del universo y la textura de la vida personal. Los valores, aun cuando absolutos, constituyen un mundo en el que se puede hacer descubrimientos, sin definirse como las metas uniformes, limitadoras e inmutables frente a las cuales la vida era negación y una miseria […] La educación, por lo tanto, es un proceso de realización de valores. Este crecimiento personal equivale metafísicamente a cumplir en nosotros los valores y, por ende, a adquirir la plenitud humana, a crear en la sociedad los bienes de la cultura y ponerse en última instancia, en relación de sentido con el universo. (Munizaga, 1978: 160-161-162)


A modo de resumen, podemos decir de las direcciones señaladas que, la primera niega todo fundamento absoluto a la conducta humana por defender la riqueza y originalidad de la vida, por ello la educación no tiene un objetivo más que no sea una mejor educación. La segunda, por acentuar la existencia de la realidad absoluta, le resta originalidad y sentido a la vida, en cuanto a la educación señala que es un asunto de desarrollo restringido que se relaciona con un mundo detenido y ya construido. Mientras que la última afirma que la vida humana tiene un sentido último, que se lleva a cabo a través del cumplimiento de valores ya internalizados en la sociedad. Por lo tanto, la educación es un proceso en el cual se practican los valores. Sólo de esta manera existirá un crecimiento personal y con ella se adquirirá la plenitud humana.





¿Qué es la educación?


“No es posible entender nada de la educación y los múltiples problemas que en su dominio se suscitan, sino se comienza por advertir que ella es, inicialmente, un hecho social […] La educación existe, primero, como una función espontánea del organismo social, mucho antes que la escuela se instituya como órgano específico y antes que en el dominio del trabajo llegue a definirse y especialmente la profesión de maestro. […] La educación es una función bien determinada en el amplio sistema de funciones sociales que constituye la vida de una comunidad, y existe con la misma realidad objetiva y especificidad propia que se reconocen a las funciones políticas, económicas, religiosas, jurídicas, etc. Se amalgama con ellas en un bloque solidario para componer esa fisonomía peculiar que, en determinado momento, definen a una sociedad y a una cultura. No puede operarse aisladamente sobre la educación sin afectarlas, y, a la inversa, cualquiera grave transformación política, económica, etc., repercute sobre las estructuras escolares: buen ejemplo de lo que los sociólogos llaman “casualidad recíproca” (Munizaga, 1978: 30 - 31). Por ende se puede decir que “la educación nace del seno de la sociedad, de un modo siempre nuevo y libre y a la inmersa complicación de la vida cultural, corresponde a la multiplicidad de las formas e ideas educativas” (Nasiff, 1965: 21).

Basándonos en las ideas de Munizaga y Nassif podemos decir que la educación surge entre la relación de un hombre con un hombre, que por general se da entre una persona de la generación adulta y la de un niño o un joven. Para tratar de transmitir todos los contenidos de la sociedad y cultura: valores, normas, leyes, idiosincrasia, costumbres, entre muchas otras. Lo importante es que éstas crezcan y se desarrollen de acuerdo con su propia originalidad y ayudarla a que use su libertad de la mejor manera posible. Para el hombre, como ser individual, la educación es la reconstrucción de la cultura que les es dado como “hecha”. Pero ésta puede cambiar y la posibilidad de que exista esta transformación depende de dos partes: 1º de las ideales sociales, estáticas o dinámicos y 2º de la riqueza y originalidad de las capacidades innatas del individuo.




domingo, julio 02, 2006



“Los seres humanos somos seres

que tenemos por lo menos dos dimensiones de existencia,

una biológica y otra propiamente humana”.



Humberto Maturana




De las dimensiones nombradas podemos inferir que la parte biológica es nuestro cuerpo, todo lo que nos compone, que en cierta parte es anatómicamente perfecta, y la otra dimensión la propiamente humana la que nos diferencia de los otros animales, las cuales serían las ideas, los sentimientos, la espiritualidad, la razón, el entender, aceptar, validar y reflexionar sobre lo que vivimos, el saber comunicarnos con otros, la necesidad de educarnos y ampliar los conocimientos, todo esto es propiamente humano.

El hombre tiene la capacidad actuar con la razón, diferenciándose con esto del resto de los animales, los cuales actúan por instinto. Este razonamiento del que hablábamos no comienza desde el nacimiento, si no que es proceso que evoluciona a la par con nuestro desarrollo, tanto físico como intelectual o cognitivo. Lo más importante de esto es que poseemos la habilidad de reflexionar, siendo fundamental en nuestro existir, ya que cuando reflexionamos podemos ver las consecuencias de nuestros actos, pudiendo de esta manera llevar a cabo eventos no perjudiquen a los humanos que nos rodean, aquellos con los que interactuamos.

Este ser humano necesita de otro humano para vivir, para sobrevivir, sociabilizar, procrearse, necesita contacto con los demás, es esto lo que nos diferencia de otros animales: el amor, la razón, el hacer las cosas por que queremos, el asumir la vida que queremos vivir, aprender y validar lo que queramos validar, lo que adoptemos como propio, como nuestra verdad. Por ende, lo humano sería el convivir con otros en sociedad llegar a un consenso de ideas en donde mi libertad llegue hasta donde empiezan los derechos del otro.




Palabras de
Gilles Lipovetsky



"Cuando era más joven, la gente de mi generación no pensaba en el 2000. No había desempleo y teníamos una visión optimista de lo que iba a ocurrir en el planeta. Pensábamos que la ciencia y la acción política podían hacer que la humanidad viviera mejor en el futuro. Los años que siguieron trajeron la desilusión... En esta sociedad individualista, cada uno de nosotros se siente obligado, conminado a desarrollar su capacidad creativa... Será preciso reinterpretar los derechos humanos, adecuarlos a la ciencia y a la nueva realidad que está surgiendo...”


¿Dedicaremos nuestra vida a construir nuestro propio imperio de poder? ¿Más fama, más dinero y más gratificación personal, y todo lo que desaparece después de mi muerte? ¿Seguiremos viviendo con más de lo mismo, o aportaremos elementos que contribuyan al bienestar y a la evolución de la humanidad?”


Lipovestky


Gilles Lipovestky, hoy nos hace estas preguntas basadas en el desafío que tenemos por delante. Quizás en la búsqueda de estas respuestas, podamos descubrir el verdadero significado y propósito del hombre.

La idea de SER HUMANO es que sea un sujeto con gran conocimiento contemporáneo, a lo que llama: la experiencia externa; con su incidencia en la vida personal. Para así encontrar un aprendizaje, crecimiento y transformación, llamada por él la experiencia interna.

La esencialidad de la vida humana y lo que nos constituye en humanos se ha tapado, debido a la superabundancia de otro tipo de información en los medios de comunicación y en las redes de computación. La educación, en su mayor parte, se ha ido diluyendo, para cambiar aquello se hacen esfuerzos por manejar esta superabundancia de información y de proporcionar el entrenamiento profesional adecuado, sólo de esta manera los conocimientos y visiones de diversas áreas se podrán internalizar. Es por esto que, Lipovetsky propone constituir un significativo esfuerzo para producir material que llene este vacío en la experiencia del aprendizaje continuo.

http://www.multishow.com.

sábado, julio 01, 2006



"La simple presencia en mí de

la idea de Dios, demuestra

la existencia de Dios."

Descartes


Descartes (1596 - 1650) inicia la filosofía moderna, buscando evidencias y certezas que le saquen de su estado escéptico de duda. Para conseguir este objetivo busca un método universal donde construir un conocimiento objetivo, que evite a la razón humana caer en el error o en la ilusión de verdad. De esta manera, comienza a buscar en el interior de su conciencia ideas que cumplan con los requisitos de ser verdades indubitables en el campo de la Filosofía. Para alcanzar este objetivo, inicia la duda metódica, dudando de los conocimientos que posee, especialmente de aquellos que obtenemos a partir de los sentidos. Su crítica es audaz y exhaustiva, hasta alcanzar una verdad indubitable: Pienso luego existo, Cogito ergo sum. Una vez aceptada esta idea con total evidencia, revisa las ideas que encuentra dentro del pensamiento. Toda idea tiene dos polos, primero una realidad subjetiva y mental y una realidad objetiva. Subjetivamente, todas las ideas se parecen en cuanto que hacen referencia al sujeto pensante; pero cuando las consideramos objetivamente, son totalmente diferentes unas de otras, pudiendo encontrar su origen.

La idea de Dios, es decir la idea de un ser infinito, eterno, omnisciente, omnipotente y creador, es difícil suponer que esta idea la haya fabricado yo mismo. La idea de Dios es la única en la que hay algo que no puede proceder de mí mismo. Por esta razón, Descartes concluye que el origen o causa de esta idea, no puede ser más que una sustancia infinita, y la simple presencia en mí de la idea de Dios, demuestra la existencia de Dios.

El ser humano viene a este mundo con un conjunto de ideas o principios innatos, las ideas primitivas a partir de las cuales construye el edificio del conocimiento. Entre estas ideas se encuentran la de pensamiento, existencia y la de Ser Infinito. Se puede reconocer la existencia de Dios, según Descartes, por la misma finitud o limitación de mi yo. Es evidente que no me he creado a mí mismo, especialmente por mis inseguridades y dudas. Si fuese la causa de mí mismo, me habría otorgado las perfecciones contenidas en la idea de Dios. Es claro que no me he creado a mí mismo y que ha debido crearme un ser que tiene todas las perfecciones, cuya idea poseo como un Ser infinito.

La constatación de nuestra finitud o limitación, supone una relación causal del ser humano con Dios, y esta relación se expresa a través de la idea de Dios que encontramos en nuestra conciencia, y que sólo Él ha podido crear.

Descartes define a Dios como la sustancia que existe por sí y se concibe por sí misma. Esta sobreabundancia de la sustancia divina, hace que Descartes apoye en ella, la existencia del mundo exterior, y no por supuesto en el conocimiento sensible, que es totalmente engañador y del que siempre debemos desconfiar.




www.selectividad.tv


“Las dos fortalezas del

hombre son

la racional y la "mística".

Nietzsche.


Nietzsche, maestro de la postmodernidad, es el detractor de la razón encarnada en Sócrates y de la trascendencia encarnada en Cristo. Él afirma que las dos fortalezas del hombre son la racional y la "mística". Las que se pueden ver representadas con Apolo y Dionisios: el primero es el dios de la luz, de las formas que dan límites a las cosas y las hacen aparecer como individuos distintos de los demás. Éste con sus leyes armónicas es la fuerza ordenadora del mundo, es el principio de serenidad, orden y mesura, siendo el dios de la verdad. Frente a Apolo surge Dionisios, dios de la embriaguez, la sobreabundancia de la vida, de la fiesta y del entusiasmo sin medida. Éste es estrepitoso, bullicioso y delirante, siendo el dios del éxtasis.

Para Nietzsche la fuente del arte son los principios de lo apolíneo y lo dionisíaco, pero Dionisios es la primera y la última palabra. El mundo apolíneo de la belleza surge como remedio contra el horror real de la existencia. Ante el sufrimiento de la vida. Éste, por un lado, redime el dolor por la belleza, con sus conceptos de mesura y serenidad; por el otro, surge Dionisios con la pasión, la euforia y la danza, embriaguez extrema que conduce al éxtasis. Frente al artista apolíneo que dirige su anhelo a la forma; la estética dionisíaca exalta la actividad, una actividad común a todas las cosas y en la que se funde. La ética se ha transfigurado en estética. En este momento el ser humano no es ya un artista, se ha convertido en una obra de arte.

Mientras que lo apolíneo aparta de la realidad por medio del sueño, la embriaguez dionisíaca se acerca a ella, la afirma a través de sensaciones físicas inmediatas; ésta es la experiencia más real. El sujeto al fusionarse con la esencia última se transfigura y olvida toda noción de identidad, de individualidad. Es esta realidad transfigurada, crea nuevos símbolos y un nuevo lenguaje, sólo comprensibles para el espíritu dionisíaco.



www.uaca.ac.cr

martes, junio 27, 2006


Breve muestra del pensamiento educativo de John Dewey (1859-1952)


Ideas de la educación por Dewey

en tiempos modernos.


La educación es una necesidad de la vida, en cuanto asegura la transmisión cultural; en las sociedades complejas se ha especializado en la instrucción formal, y al mismo tiempo advierte como uno de sus fines el de mantener el contacto con la experiencia directa, estableciendo la continuidad de la teoría con la práctica. Es el nexo de la experiencia de participación con las actividades dirigidas a la adquisición de los símbolos culturales el que confiere a la educación moderna su particular función social. Dewey concibió la escuela como un espacio de producción y reflexión de experiencias relevantes de vida social que permite el desarrollo de una ciudadanía plena. Nunca entendió la democracia como un régimen de gobierno, sino como una forma de vida y un proceso permanente de liberación de la inteligencia. es similar a la de Durkheim. Coincide con el proceso de socialización y reconoce la diferenciación histórica de la práctica de la educación. Dewey quiere conseguir el equilibrio entre educación indirecta y educación formal.

En oposición a los errores y deficiencias que detecta en la educación tradicional, Dewey propone cambios en la forma de concebir a la educación y sugiere diversas modificaciones a la escuela y al trabajo de los maestros. Plantea que la escuela debe ser una institución donde los avances de la sociedad se puedan transmitir directamente a las nuevas generaciones, no a través de métodos formalizados o de una pedagogía inerte, sino a partir de una escuela que permita al niño construir, crear e indagar activamente en un ambiente colectivo; lo que haría posible convertir a los niños y a los jóvenes en miembros participantes y constructivos de una sociedad democrática. La educación, según Dewey, debería estar en consonancia con la sociedad, la cual se caracterizaba por un fuerte desarrollo industrial. Su propuesta pedagógica se produce en la etapa histórica en que los Estados Unidos de América establecen las bases para alcanzar el acceso universal de los niños a la escuela. Dewey estaba convencido de que la educación y la democracia se encontraban indisolublemente ligadas. En una sociedad democrática, el Estado debe hacerse cargo de la educación y promover que todo el mundo pueda acudir a la escuela, independientemente de su género, religión, destreza individual o clase social. La

La educación debe preparar a las personas para ser flexibles, estar alertas y ser creativas ante nuevos desafíos y ante la incertidumbre del futuro, actitudes que son fundamentales en un sistema democrático. En el pensamiento pedagógico de John Dewey se pueden localizar diversos principios para la acción educativa, que ayudan a reflexionar sobre la realidad educativa actual, tales como:

a) La base primaria de la educación se encuentra en las capacidades del niño, quien debe ser animado para que busque, inquiera, explore, se sumerja en el ambiente y aprenda de la experiencia.

b) Las actividades expresivas o constructivas de los niños son el verdadero centro del curriculum. Todas las actividades que se organizan en clase deben ser vistas como oportunidades para aprender.

c) El acto educativo debe promover que los niños sean capaces de responder creativamente a los problemas y situaciones que les plantean el medio social y el natural; que sean capaces de reaccionar frente a situaciones nuevas con interés, flexibilidad y curiosidad.

d) Los maestros deben procurar que los niños tengan oportunidades de emplear sus propios poderes o facultades en actividades que poseen sentido. Para ese fin, tienen que desarrollar la capacidad de observar constante y cuidadosamente los intereses de los niños.


La obra intelectual de John Dewey ha tenido una repercusión muy significativa en la educación contemporánea, porque contribuyó a crear una pedagogía funcional y dinámica.


"La ilustración es la salida del
hombre de su minoría de edad.
El mismo es culpable de ella"

Kant


La importancia filosófica de la Ilustración, a finales del siglo XVIII, y la revisión contemporánea de los orígenes de la expresión religiosa personal añadieron fuerza a esta cultura moderna. Más que un conjunto de ideas fijas, la Ilustración implicaba una actitud, un método de pensamiento. De allí que surge el deseo de reexaminar y cuestionar las ideas y los valores recibidos, de explorar nuevas ideas en direcciones muy diferentes; de ahí las inconsistencias y contradicciones que a menudo aparecen en los escritos de los pensadores del siglo XVIII. De acuerdo con el filósofo Inmanuel Kant (1724-1804), el lema de la época debía ser “atreverse a conocer”. Este filosofó no sólo es el más importante de este periodo y, por tanto, ilustrado, sino que además abrió nuevos caminos al pensamiento y determinó toda la filosofía posterior. Entre sus escritos demostró como era el ser humano en dicha época, así lo demuestra en su texto “La ilustración por Kant”.

En éste señala que, para él este ser humano, estaba lleno de cobardía y pereza, ya que no sabía hacer nada por sí mismo, todo se le era entregado, es decir, les era más fácil tener un libro que pensara por ellos, o un superior que reemplazara su conciencia moral. Esto los llevaba a no hacer el más mínimo esfuerzo para realizar algo por sí solos, sino que preferían que los demás actuarán por ellos, de esta manera se alejarían de toda responsabilidad. Por ende el hombre a pesar de ser libre, estaba atrapado a gusto por una conducción ajena.

Este ser individual sufría, ya que en algún momento iba a tener que salir de la minoría de edad y entrar a una vida tan distinta, sin el manejo de otros, pues no sabían dar el gran paso para crecer y avanzar, sintiendo un gran temor por la vida. En cambio los pocos hombres que lograban pensar por sí mismos (porque los había), lograban llevar una vida segura. Y son ellos los “ensanchan el espíritu de una estimación racional del propio valor racional y vocación, que todo hombre tiene: la de pensar por sí mismo”.

La ilustración para el hombre debe ser para exigir la libertad, y con ella surgirá la posibilidad de alcanzar el pensamiento propio, haciendo un uso público de la propia razón. Porque en aquel tiempo, todo lo que se oía era: ¡no razones! Así encontramos lo que el pastor, por ejemplo, dice: ¡no razones, ten fe! Entonces “Por todos lados, pues encontramos limitaciones de la libertad”. Es decir, el pensamiento de este ser racional, no puede cuestionar ideas.

Para ir finalizando, lo que postula Kant, es que el ser humano debe abandonar esa minoría de edad dejando la inseguridad, puesto que posee la capacidad de razonar y pensar."


martes, junio 06, 2006



¿Dónde está LA HUMANIDAD?



Ideas basadas en
las clases de Filosofía.
EDU 138-2
PUCV.


Percibimos que hay algo que es igual de digna que la razón y el amor entre los seres: se trata de la libertad. Ésta es necesaria para el desarrollo de nuestra potencia intelectual. Igualmente, sólo libremente y conociendo podemos amar. La razón sola no puede originar el amor. El odio, menos. La libertad, sin promover conocimientos, tampoco. Las dos pueden producir una mejor utilización de las cosas. Esto podría conseguir que haya menos injusticia y, por tanto, una sociedad más feliz. Sin libertad, no puede haber felicidad.
La libertad es un tesoro tan valioso en nosotros, que hay que ver muy bien en qué la invertimos. Que sea alguna cosa que valga la pena. Descubrimos que sólo el amor tiene esta condición. Cualquier otra inversión de la libertad que no lleve a amar, es un desperdicio. Por ello, la libertad debe hacer camino avanzando hasta llegar al amor. Un camino de sabiduría, y no sólo de conocimientos técnicos. Éstos, sin aquella sabiduría, nos pueden alejar del amor y hasta destruirnos. Lo que justamente sucedió.
La postmodernidad ha estado marcada por muchos hechos que demuestran el lado frío, negativo y malévolo del ser humano, lo que queda demostrado, al crear guerras, bombas y armas que terminan con la vida de tantos inocentes… y aunque fueran culpables de algún delito, los otros tienen el derecho de acabar con su existencia, ¿de dónde obtuvieron esa acreditación?
Es lamentable vivir en un lugar donde hay tanta maldad, en donde todos creen tener el poder y por ello se creen con la libertad de aplastarlos, como si fueran algún insecto. Quizás cuantas personas serán humilladas en un día, sólo por no poseer lo que otros tienen. Cuantos no serán discriminados de la asquerosa sociedad, sólo por el hecho de que tiene capacidades distintas o diferentes a las de las personas “normales” y ¿qué es normal? Acaso es la sociedad que corre de un lado a otro sin tener tiempo para más que producir dinero. Por todos se cree que eso es. Entonces, para todos es normal y está bien todo lo que acontece por nuestro días; pedófilos saliendo en libertad por un poco de plata, guerras por recursos naturales que no le pertenecen a nadie, más que a la Tierra, muertes de cientos de personas sólo por poseer ideologías, pensamientos o posturas distintas y si no te matan te dejarán postrado en una cama. Hoy ni siquiera se puede ir al estadio en familia. No hay que olvidar los genocidios, las matanzas indiscriminadas de tantos animales, la corrupción, la violación de derechos humanos, entre tantos otros. Queridos ciudadanos este es nuestro mundo, esta es nuestra sociedad en donde el emblema es “todo vale” y como todo vale para que tomar en cuentas las normas y las leyes si todo esta permitido. Ya todos olvidaron que a la libertad de una persona termina cuando comienzan los derechos de las otras.
Para qué continuar si está claro cómo es nuestra maravillosa cultura, posmoderna. Quizás nos deberíamos haber quedado en la edad media. En donde nadie hacia nada por temor a un castigo divino, tal vez en esa época se vivía con miedo e inseguridad (al igual que ahora) pero no existía todo lo que hoy nos está destruyendo como personas, lo que está destruyendo el planeta.
Durante esta época moderna, desde Descartes, se ha ido fundamentando la libertad sobre la razón. Ella forjaría el progreso. Bajo este fin, surge la educación. ¿De que nos sirve la educación hoy?... para hacernos más inteligentes y eliminarnos entre todos. Obviamente eso no era su finalidad, sino más bien, nace para hacernos más cultos y más sabios, lo malo es que el hombre no supo utilizarla, con esto sólo logró ponerse en peligro, puesto que ha atentando contra la ecología, y ha amenazado con sus industrias la supervivencia misma de la humanidad. Y ha causado las máximas injusticias entre los pueblos ricos y pobres. Y con ello pone en peligro la maravillosa capacidad del hombre, la razón.